El fantasma que viaja en bondi

Desde hace años, varios pasajeros de la línea 93 de colectivos cuentan extraños hechos ocurridos durante trayectos que recorren sus internos. Leé las terroríficas historias.


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El escalofriante fantasma que viaja en bondi
14/7/15

Ya son muchos los que hablan de él y de su aparición a bordo de algunos internos de la 93, la línea de transporte que une las bonaerenses localidades de Munro y Avellaneda, y recorre distintos barrios de la ciudad de Buenos Aires. Cuentan que no bien sube hace desviar el recorrido y todo el mundo ingresa en una especie de sueño en el que se pierde la noción del tiempo. Se pudo saber que el caso conmueve, asusta y preocupa a los usuarios del transporte público en general, quienes tal vez en estas horas se preguntarán si se trata de un extraño fenómeno que va más allá de lo real o de una de las tantas leyendas que se han instalado en nuestra sociedad. Los comentarios y las citas de aquellos que dicen conocer al misterioso personaje poco a poco lograron aumentar su enigmática fama: la existencia del fantasma de la 93 no solo es reconocida por los porteños, sino que además llegó a oídos de muchos turistas, por lo cual del fenómeno se habla ahora en varios idiomas.

Los incrédulos y detractores de las historias que tienen que ver con el misterio y la paranormalidad argumentan que el caso podría ser el producto de una asociación con el presunto espectro de la línea 53 quien, a su vez, es comparado con el hombre de negro que, según el mito urbano, aparece desde hace bastante tiempo en los internos de la ahora conflictiva línea 60. Relativizan los hechos y niegan todo vínculo con la realidad. Sin embargo se enfrentan ahora a un caso distinto a los anteriores, dado que la sola presencia del fantasma alteraría los recorridos habituales de la línea produciendo además una suerte de hipnosis colectiva.

Se dice que los usuarios de la 93 ya están avisados del problema. Incluso aquellos que realizan los viajes más largos prefieren mantenerse atentos y no dormitar ante al probable ascenso del desconocido. Por supuesto, nadie quisiera atravesar esa rara experiencia, pero se sabe que la curiosidad es a veces uno de los detonantes de la fuerza que nos empuja hacia el desafío de lo fantástico.

Los datos del aparecido y los cambios de ruta.

El causante de este fenómeno increíble que se desplaza por toda la ciudad de Buenos Aires y parte del conurbano sería el espectro de un hombre delgado de mediana estatura, vestido con traje oscuro y corbata. Una vez que él sube al colectivo todo se transforma: cuentan que el pasaje entra en un letargo hasta perder la noción del tiempo y la orientación en su ruta habitual. Agregan que cuando el extraño ser se encuentra a bordo, el colectivo cambia el recorrido, puede ser a la altura de Retiro, de Chacarita, al cruzar el Zoológico en Palermo o bien en la zona de la avenida General Paz, cuando se aproxima a la cabecera de Munro. Nadie se explica por qué de repente el chofer se desvía por un tramo diferente.

¿Paranormalidad al extremo?

¿Un caso de histeria generalizada que, en el boca a boca, se extiende y genera miedo a quienes se niegan a aceptar un hecho consumado? ¿Un mito irreal que, inventado por algunos, ha hecho mella en la creencia popular? Son demasiadas las dudas que persisten. Algo es seguro: por más que tenga sueño, si se sube a algún interno de la 93, por las dudas no se duerma...

La hora elegida.

Aseguran que no permanece demasiado tiempo en los colectivos y que aparece a media mañana o hacia el atardecer cuando el viaje se hace más intenso por la cantidad de usuarios a bordo.

Una de las pasajeras que cree haber experimentado un viaje junto con el fantasma aseguró que hizo desviar el recorrido y que, antes de llegar al centro de Munro, se produjo el fenómeno que todos comentan: hubo gente que se durmió profundamente y no pudo explicarse por qué el 93 cambió el rumbo sin pasar por algunas de las paradas habituales.

La lista de reclamos a la empresa.

Esta línea de transporte que une las populosas Munro y Avellaneda, y recorre un largo trayecto de calles y avenidas en distintos barrios porteños mantiene el servicio desde hace varias décadas y, si bien no ha habido inconvenientes mayores, explican los informantes que es muy común que reciban comentarios y una lista de reclamos que muchas veces están relacionados con la aparición del presunto fantasma.

Sería un antiguo pasajero de la 93.

De acuerdo con los testimonios, el fenómeno no se produciría en todo el recorrido, sino solo en algunos barrios de esta capital y siempre en internos de la misma línea y en distintos horarios, por lo que algunos se animan a señalar que el fantasma es un antiguo y reconocido usuario de la 93. Relatan los denunciantes que, a pesar de sus esfuerzos, nunca pudieron averiguar por dónde pasan los colectivos cuando desvían sus recorridos. La mayoría asegura que el sueño los vence y les cuesta mantener los ojos abiertos. Y cuando esto sucede es señal de que él está cerca.

Símbolo del turismo gasolero.

​La línea atraviesa un tramo muy extenso de la ciudad, que incluye sitios de gran atractivo turístico como los bosques de Palermo, plaza Italia, la estación Retiro, el Parque Lezama, la plaza Dorrego y los barrios de La Boca, Belgrano, San Telmo y Chacarita, por citar algunos de los más bellos y tradicionales. Por esa razón identifican su recorrido como uno de los paseos más interesantes y coloridos de Buenos Aires. Es muy llamativa la mención de la línea 93 en boca de los europeos y asiáticos que visitan nuestro país. Una vez que descubren el encanto del paisaje, nada los detiene hasta volver una y otra vez por la misma ruta: todo el Bajo, plaza Francia, Palermo, las barrancas de Belgrano, Villa Urquiza y Coghlan.

​Cónclave de pasajeros.

Se supo que ha ocurrido en al menos tres oportunidades y que el último encuentro aconteció hace seis meses, cuando hubo una urgente convocatoria a usuarios de la línea. De acuerdo con los comentarios que se conocieron, alguien organizó la reunión en un café del barrio de Retiro, donde una decena de personas habría dado por sentada la veracidad de la presencia fantasmal a bordo de los colectivos.

La mayoría coincidió en que algo raro sucede en los recorridos de ese transporte, pero ninguno de los presentes pudo confirmar si las apariciones se producen siempre en el mismo interno o en cualquiera de los coches que pertenecen a la empresa.

Acerca de otros detalles de aquel cónclave de pasajeros en la zona de Retiro, hubo un relato que conmovió a todos, el de un hombre de unos 50 años que pidió la palabra y expresó lo siguiente: “Los que aquí estamos tenemos bien claro que los colectivos de la línea 93 salen de Munro, cruzan la avenida General Paz, pasan por Saavedra, Coghlan y, después de atravesar el barrio de Chacarita, llegan a Palermo. Luego continúan por el Zoológico, las avenidas Del Libertador y Las Heras, el barrio de la Recoleta, y por último llegan a Retiro y el microcentro.

De allí toman por Leandro Alem y Paseo Colón, atraviesan San Telmo, Montserrat y la Boca con rumbo a la cabecera, en Avellaneda. Pero lo que sucedió en el caso que pude comprobar trasciende todo lo que uno puede imaginar: cuando subió él –en alusión al fantasma–, el chofer, sin darse cuenta, salteó varios de esos barrios que nombré y de repente llegamos a la General Paz. Es algo inexplicable y hasta el momento nadie pudo impedirlo”, sentenció esta persona, de la cual no se registró identidad y solo se la menciona como el bancario que viaja desde Coghlan hasta Diagonal Norte y Florida.

El hombre además explicó que es muy común que el viajero, al salir de Chacarita, se sienta invadido por el sueño y, cuando despierta, ya pasó por el Zoológico, pero lo que no sabe es que el colectivo nunca atravesó los bosques ni ninguna de las calles de Palermo.

¿Qué sucede en ese tramo?

Esta fue la pregunta que hicieron dos mujeres casi al unísono. El mismo pasajero les respondió que, simplemente, el fantasma había hecho saltear parte del recorrido. Explicó además que a veces surge la presencia del espectro unas cuantas cuadras más adelante y los pasajeros se duermen después de la avenida Las Heras: cuando despiertan ya están en Retiro y no se enteran de que por Recoleta nunca pasó.






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